Grupo Dau al Set

Grupo Dau al Set, un movimiento artístico

Quiero comenzar este blog hablando de uno de mis movimientos artísticos catalanes preferido: el grupo Dau al Set. Espero que os inspiren tanto como a mí.

Dau al Set fue un grupo artístico vanguardista catalán creado en torno a la revista homónima en Barcelona en octubre de 1948 e inspirado en los trabajos de Max Ernst, Paul Klee y Joan Miró. Los miembros fundadores fueron el poeta Joan Brossa, que creó el nombre del grupo y de la revista, el filósofo Arnau Puig y los pintores Joan Ponç, director de la revista, Antoni Tàpies, Modest Cuixart y Joan-Josep Tharrats, editor e impresor de la revista. Al poco de crearse el grupo se les unió Juan-Eduardo Cirlot. Es considerada la primera y más importante manifestación del vanguardismo español de posguerra.

Revista dau al set

Adscrito en principio al movimiento dadaísta, navegó por el surrealismo y el existencialismo hasta converger en un estilo propio, autoexcluido del ambiente de tiniebla cultural de los primeros años del franquismo, y a la vez con pretensiones de dinamizar la sociedad catalana. El mismo nombre del grupo ya delataba el carácter rupturista.

En contraste con la asepsia creadora del régimen político español, simultáneamente por el mismo tiempo, 1948, existía en el norte de Europa el movimiento COBRA (Copenhague, Bruselas, Amsterdam), que promulgaba una intencionalidad creadora libre, al margen de los prejuicios impuestos por las presiones oficiales que habían surgido de la Segunda Guerra Mundial.

Historia de Dau al Set

Dau al set

Dau al Set surgió por la confluencia azarosa pero con el aglutinante que los miembros residían casi todos en el mismo barrio, entornos de la plaza de Molina de Barcelona, entre diciembre de 1946 -inicio de la publicación Algol- y septiembre de 1948, fecha de la aparición del primer número de la revista Dau al Set.

La composición la determinó la coincidencia en el tiempo de un grupo de jóvenes a los que unía la disconformidad con la situación ideológica y las posibilidades creativas. Eran Joan Brossa, poeta, dramaturgo y creador de poesía visual; Joan Ponç, pintor de un imaginario de introspección; Antoni Tàpies, futuro pintor matérico, innovador formal en busca de otro sentido a la acción plástica; Modest Cuixart, sensible a una poética icónica plástica generadora de perfiles irónicos; Joan Josep Tharrats, responsable del montaje tipográfico de la publicación y pintor de maculaturas; Arnau Puig, filósofo de temperamento, reflexionador de la existencia y cuestionador de los hechos de sensibilidad.

Todos ellos, en posesión cada uno de una acusada personalidad, se reunieron para hacer frente al desierto sensible y la mansedumbre intelectual que el régimen franquista imponía por la brutalidad de la represión a la estructura estatal, especialmente en Cataluña. El sentido profundo del nombre de la publicación ponía de manifiesto la intención de los que la habían creado: dado que el dado objetivamente sólo tiene seis caras, buscar la séptima implicaba una jugada a lo imposible. Efectivamente, desde un dadaísmo inicial, en contra de todo sistema de valores sociales establecidos, y con la convicción de un surrealismo de la inmediatez expresiva y creativa, la intención de aquellas voluntades reunidas provocó una fuerte reacción creativa liberadora.

Si bien los integrantes de Dau al Set habían comenzado a colaborar en 1946, su período de actividad más intensa se concentró entre los años 1948 y 1951, época en que Dau al Set participó en varias exposiciones, y llevó a cabo una tarea editorial importante.

Su trayectoria fue irregular. La marcha de Tàpies en París (1950), la de Cuixart en Lyon (1951) y la de Poncio en Brasil (1953), y la presencia incómoda de Cirlot, situado ideológicamente (no artísticamente) en las antípodas de los demás miembros, hicieron que el grupo pronto dejara de existir como tal. La revista, sin embargo, sobrevivió hasta 1956 totalmente en manos del editor, Tharrats. Acogió todavía algunas colaboraciones de los fundadores, pero también de artistas totalmente ajenos, tales como Antonio Saura o Manolo Millares, e incluso de contrarios a su talante, como Salvador Dalí. A grandes rasgos se puede afirmar que sólo los colaboradores literarios (Brossa y Cirlot, básicamente) permanecieron fieles al espíritu inicial, mientras que los artísticos (con la excepción de Poncio) iban derivando hacia el informalismo.

Aunque se ha señalado 1951 como fecha de disolución del grupo, debe atenerse a las impresiones personales de cada protagonista para saber realmente cuando se desintegró. A pesar de esta efímera existencia, Dau al Set es considerado el primer gran referente de la cultura de resistencia de la posguerra española.

Obra de Dau al Set

Pintura dau al set

El grupo Dau al Set se sentía depositario y seguidor de la herencia surrealista; de hecho, fue coetáneo aún de la plenitud del surrealismo que, apenas en 1947, celebró en París su última Exposición Internacional. El estilo de sus miembros no derivaba de unas técnicas pictóricas y unas fuentes literarias determinadas, sino que éstos compartían una iconografía común.

Entre sus influencias destacan los artistas de la vanguardia catalana anterior a la guerra civil española, como Salvador Dalí, Joan Miró y J. V. Foix, y la poderosa influencia de Joan Brossa se hacía patente en el gusto por la sorpresa o la transformación. Otro referente importante fue Paul Klee, a quien la revista dedicó un número especial en el décimo aniversario de su muerte.

Hasta aquí el primer artículo del blog Art de Catalunya. Os espero muy pronto por aquí.

Cantautores en Cataluña

El universo de los cantautores en Cataluña

Cataluña es una tierra que siempre ha tenido una gran tradición de cantautores. Muchos de ellos se han consagrado como grandes figuras en España. Hoy os traigo una pequeña cronología de los cantautores en Cataluña.

La más importante de las cualidades de la música de cantautor, es que se ha definido, desde siempre, como un género donde el autor de la letra y de la música de una canción es el mismo. Las temáticas principales que engloba este estilo son las de reivindicación social, política y filosófica. Es un género que se caracteriza por criticar las injusticias del sistema, con pequeños matices relacionados con la juventud, el amor y el desamor.

La canción de autor tiene una gran tradición en los países de cultura mediterránea de Europa y en la mayor parte de América Latina, y vivió su punto álgido en las décadas de los 60 y 70 con artistas como Bob Dylan y Joan Baez como líderes. La canción Blowing in the wind de Dylan fue un éxito rotundo durante aquella época, lo que, a la larga, supuso que se convirtiera en el himno por excelencia de los cantautores, es incluso, una de las canciones más traducidas de la historia.

La raíz de los cantautores en Cataluña

Lluís Llach

Paralelamente, la influencia de estos artistas también llegaba a Cataluña. La popularización de la música de cantautor catalana vino, en especial, de la mano de Joan Manuel Serrat y Lluís Llach. Ambos componentes del grupo de los Dieciséis jueces, del que dejaron de formar parte para llevar a cabo su carrera en solitario.

Serrat, a pesar de todas las críticas que recibió cuando decidió desdoblar su carrera musical tanto en catalán como en castellano, es uno de los pioneros españoles de este género. Canciones intimistas como Palabras de amor, Mediterráneo o Lucía han despuntado dentro del panorama musical del país abriendo fronteras a todos los cantautores posteriores.

Por otra parte, de Llach se pueden destacar la Estaca y Que tengamos suerte. La Estaca fue compuesta en plena dictadura franquista y es reconocida principalmente por ser una llamada a la unidad de acción para liberarse de los ligamentos fascistas y para conseguir la libertad social. Al contrario de Serrat, que resaltaba por el romanticismo de sus temas, Lluís Llach destacó más por su visión revolucionaria y nacionalista.

La crisis de los ochenta y la revolución de los noventa

Santi Vendrell

Sin embargo, en la década de los ochenta los cantautores en Cataluña, y en el resto del mundo, entraron en crisis dando lugar a la popularización de otros estilos más complejos como el de la música disco o dance. Sin embargo, la aparición de nuevos cantautores a lo largo de este periodo, de entre los cuales se pueden destacar Santi Vendrell o Tomeu Penya, evitó que este género pasara desapercibido dentro de la gran oferta musical de la época.

Luego llegaron los noventa, la canción de autor resurgió con una nueva hornada de jóvenes que rompieron con este estilo tradicional, liberando sus ritmos, las formas de expresión y las letras. Unas de las figuras más conocidas de ese momento fueron Adrià Puntí y Quimi Portet (ex miembro de El último de la fila).

A lo largo de todos estos años nació el Enderrock, una revista musical catalana que aún perdura hoy en día. En ella se reflejaba la actualidad musical y estilística de la época, liderada por todos aquellos grupos de la esfera del rock catalán. Además, esta publicación también sirvió como faro para la música de autor, a la que incentivaba y daba una oportunidad de abrirse al mundo de la música catalana.

Cambio de siglo, cambio de era

Roger Mas

De todo ello, sin embargo, a principios del siglo XXI sólo en perduraba una sutil demostración que quedó relegada a un segundo plano. Hubo pocos nuevos cantautores en Cataluña; los que más triunfaban eran los ya conocidos, como Pep Sala o Gerard Quintana -ambos ex componentes de bandas que ya habían revolucionado la música catalana años atrás-.

De todos modos, jóvenes emprendedores de entre los que se pueden destacar Roger Mas y Sanjosex lograron destapar el pozo en que había caído la música de cantautor durante este periodo. Carles Sanjosé, vocalista de Sanjosex, cree que “la canción de autor debe ir evolucionando a medida que pasa el tiempo y tiene que adaptarse a la actualidad musical del momento”. Para él, su triunfo no es sólo haber conseguido llegar a buena parte del público catalán, sino que es haber continuado con este tipo de música que tanto le gusta.

En los últimos años

Ivette Nadal

En los últimos años, las plataformas digitales y las dificultades financieras de las entidades discográficas han hundido la industria musical en una crisis de globalización de artistas. Esta es una de las razones principales por las que cada día se apuesta menos por las salidas al mercado de los cantautores en Cataluña.

Xavier Riembau, productor de la discográfica Bankrobber admite que la dirección en la que apuntan las empresas del sector es potenciar “no lo que es bueno, sino lo que gusta más”. La aplicación de este criterio lo único que ha conseguido ha sido desviar la atención de los artistas, tanto conocidos como para conocer, hacia otras vías para promocionarse, como lo serían las plataformas digitales Twitter, Spotify, entre otros. De aquí han surgido futuras promesas como Ivette Nadal, Mazoni o Gerard Sesé que lideran el género de cantautores en Catalunya del momento.

A pesar de la actual recesión del panorama musical, el Enderrock no ha dejado en ningún momento de apostar por la música catalana y, en especial, la de cantautor. Helena Morén, directora del Enderrock, opina que la música de autor no es un género que pueda obviarse, ya que trabaja como cuna de todo estilo musical. Esta es la causa, pues, que se fomente la entrada de nuevos artistas en el universo de la canción.

Esta ha sido la evolución de los cantautores en Cataluña desde su aparición hasta el momento, una larga tradición musical en nuestra tierra.

Jardines Artigas

Los jardines Artigas, la obra menos conocida de Gaudí

Los jardines Artigas son una de las obras menos conocidas de Antonio Gaudí, por eso hoy quiero profundizar un poco en ellos, porque los descubrí hace poco y me parecen muy interesantes.

Si bien es cierto que las creaciones de Gaudí están entre las atracciones más visitadas de la ciudad condal, las obras del arquitecto catalán pueden ser vistas en toda España. Y es en una de estas obras menos conocidas que creemos poder ver la cara más privada y personal del artista.

La pasión y dedicación que tenía por sus creaciones es universalmente conocida, así como su amor por la naturaleza y todo lo que es orgánico y fluido, cambiante. El arquitecto creía firmemente que en la naturaleza era donde escondían todas las respuestas. Es por ello que queremos centrarnos en uno de sus parques, concretamente los Jardines Artigas.

Los Jardines Artigas

Rio en los jardines Artigas

Fue durante el 1905 que se inició la construcción del chalet de Catllarás en La Pobla de Lillet, por encargo de Eusebi Güell, el principal mentor de Gaudí. Durante las obras, el arquitecto se estuvo alojando en casa de los señores Artigas, una de las familias más prósperas de la época. En agradecimiento a su hospitalidad, Antoni Gaudí les regaló el diseño de lo que ahora se conoce como los Jardines Artigas.

Ya completamente inmerso en su época naturalista, Gaudí diseñó en los jardines de Artigas un generoso regalo de despedida. Integrándose con los alrededores naturales, los jardines están llenos de su estilo único: trabajo de piedra intrincado, arcos orgánicos de geometría catenaria, simbolismo cristiano, y la obligatoria cueva artificial.

Estatua de los jardines Artigas

Verdaderamente, es una de las mejores obras en las que perderse y sentir el amor y admiración que Gaudí sentía por la naturaleza. Los íntimos caminos serpenteantes guían a los visitantes a través de los jardines, llevándolos a todos los rincones posibles desde donde redescubrir un puente, una fuente, una explanada. Las estatuas, integradas en la naturaleza, plasman símbolos de los evangelios o crean formas de una cruz.

Fue debido a la muerte de Juan Artigas y Casas en 1934, y el comienzo de la guerra civil española dos años más tarde, que los jardines Artigas se abandonaron. Aun así, la Real Cátedra Gaudí supervisó la restauración del área a principios de los años setenta, y actualmente están abiertos al público. Para los admiradores del arquitecto, los Jardines Artigas no pueden faltar en su repertorio de obras visitadas.

Verdaderamente, no es la única obra donde los seguidores de Antoni Gaudí pueden ver su destreza menos explorada y su pasión por el arte. Antoni Gaudí creía que la belleza y la funcionalidad iban juntas, por lo que se involucraba de forma excepcional en todos sus proyectos.

Puente en los Jardines Artigas

Además, era un artista polivalente. No veía la arquitectura como separada de las otras formas de arte y es por ello que, además de ser un arquitecto innovador, también era un experto en cerámica, herrería, diseño de interiores y un magnífico escultor. Él mismo diseñó los muebles de la Sagrada Familia, entre otros.

Las sillas basadas en la forma en la que las personas se sientan, por ejemplo, o el estandarte del Orfeó Feliu son algunas de sus obras más curiosas y menos reconocidas, así como las visibles pero poco advertidas farolas. Su renombre como arquitecto, desgraciadamente, pasa por alto muchos de sus otros talentos.

Ruta modernista

Ruta modernista en Reus, conoce sus edificios

Hace un tiempo os hablé del Modernismo catalán, hoy quiero profundizar un poco más en este tema con una ruta modernista por Reus.

Si sois de los que os encanta la arquitectura modernista, un paseo por Reus os dejará bien satisfechos. Hay dudas sobre si Antoni Gaudí nació en la capital del Baix Camp o bien a la vecina población de Riudoms.

Lo que sí está claro es que el genial arquitecto vivió en Reus su infancia y juventud, pero ningún edificio de la ciudad lleva su firma. A pesar de este hecho singular, la conocida como “la ciudad de las compras” hierve modernismo por todos lados, muestra de la efervescencia cultural y comercial que había en Reus a finales del siglo XIX y principios del XX.

La ruta modernista

Reus

Casa Navas de Reus

El mejor lugar para iniciar el recorrido de esta ruta modernista es la emblemática y concurrida plaza del Mercadal. Es aquí donde está el Ayuntamiento renacentista, un montón de terrazas donde tomar el vermut, y también una casa esquinera bellísima: la casa Navàs. Montaner, uno de los grandes nombres del Modernismo, proyectó este edificio con planta baja para el negocio de tejidos de Joaquim

El  Gaudí Centre Reus es este un centro de interpretación de la obra del reconocido arquitecto, y que al mismo tiempo reivindica las raíces del genio. Primero os llevarán al piso de arriba, donde un espectacular audiovisual a tres bandas os introducirá en el particular mundo del pensador de la Sagrada Familia. A continuación, se abre una puerta, y entraréis en maquetas y reproducciones de gran tamaño de fragmentos de sus obras. Hay también elementos interactivos para entender mejor la arquitectura gaudiniana, o las respuestas a muchos de los enigmas que han ido surgiendo alrededor de Antoni Gaudí.

Caselles, el más prolífico

Ruta modernista por Reus

Hacer la ruta modernista os servirá, claro, no sólo para conocer los edificios de esta época arquitectónica, sino también para descubrir las calles de la capital del Baix Camp y sus plazas. Enseguida observaréis que se trata de una ciudad con una intensa actividad comercial.

Un buen ejemplo de vitalidad comercial es la calle que a continuación cogemos saliendo de la plaza del Mercadal, la de Monterols. Es la que nos lleva a la plaza de Prim, donde se encuentra el teatro Fortuny y la famosa escultura del general arriba del caballo. Antes de llegar a la plaza, en la citada calle, encontramos dos edificios modernistas: las casas Laguna y Carpa. Ambos de Pere Caselles i Tarrats. Influenciado por Montaner, de Caselles conoceremos un montón de obras en el transcurso del itinerario, ya que el reusense aplicó su saber en edificios civiles como arquitecto municipal.

Hay que decir que todos los edificios modernistas de Reus están muy bien indicados, ya que cada uno tiene una placa delante en la que se informa del nombre de su arquitecto y de los años de construcción.

Llegados a la plaza giramos a mano derecha por el arrabal de Santa Ana, por donde encontramos nuevos edificios modernistas. Uno es la casa Sierra, de Joan Rubió, que destaca por su fachada principal hecha toda ella de piedra. El otro es la casa Marco, del hijo de Montaner, el arquitecto Pere Domènech i Roura, un edificio de viviendas ya tardío dentro del Modernismo, del año 1926, esquinero y con una curiosa tribuna de diferentes formas geométricas.

La calle de Llovera

Ventanas de Pere Matas

Volvemos por donde hemos venido, y cuando tocamos de nuevo la plaza de Prim tomamos en esta ocasión la calle de Llovera, que nos queda a mano derecha. Es este el vial reusense con más arquitectura modernista, junto a la calle de San Juan en el que ya llegaremos más adelante. Apúntese estos números: 12, 17, 19-21, y 47-49. No son de ningún sorteo, sino los de las casas Bartolí, Querol, Tomás Jorge y Punyed.

La primera de José Subietas, el único edificio de este maestro de obras en Reus, y las otras tres de Caselles. Como también de Caselles son los siguientes edificios que conoceremos. Para ir a buscarlos, giramos a la izquierda tomando la avenida Prat de la Riba cuando hemos terminado la calle Llovera. Primero descubriremos la sencillez de la casa Sardà, y poco más allá el primer edificio modernista que encontramos que no está destinado a vivienda sino a la formación, y que son las escuelas que llevan el mismo nombre de la avenida y del primer presidente de la Mancomunidad de Cataluña. Llaman la atención los paneles cerámicos con dibujos azules sobre fondo blanco, obra de Francesc Labarta, y que representan cuatro episodios del Nuevo Testamento relacionados con la infancia.

La calle de San Juan

Matadero de Reus

Si vais bien de tiempo y os apetece caminar un poco, podeís tomar el paseo de Sunyer a mano izquierda y, pasada la rotonda de la plaza de las Ocas, pronto encontraréis la Estación Enológica y, al final, el matadero. Son dos construcciones grandes, y la primera, de Caselles, acoge hoy el Consejo Comarcal del Baix Camp y otras instituciones. La mejor perspectiva del conjunto se tiene desde la parte sur, pero id dando la vuelta para observar los muchos elementos exteriores interesantes.

En cuanto al Matadero, de nuevo intervino Caselles, en este caso en coordinación con Francisco Borrás, y es de los pocos ejemplos que quedan de arquitectura industrial del siglo XIX en la ciudad. Hoy dentro, y con una perfecta armonía entre nuevos usos y patrimonio histórico, encontrará la biblioteca central Xavier Amorós.

Espero que os haya gustado esta ruta modernista por Reus.