Jardines Artigas

Los jardines Artigas, la obra menos conocida de Gaudí

Los jardines Artigas son una de las obras menos conocidas de Antonio Gaudí, por eso hoy quiero profundizar un poco sobreellos, porque los descubrí hace poco y me parecen muy interesantes.

Si bien es cierto que las creaciones de Gaudí están entre las atracciones más visitadas de la ciudad condal, las obras del arquitecto catalán pueden ser vistas en toda España. Y es en una de estas obras menos conocidas que creemos poder ver la cara más privada y personal del artista.

La pasión y dedicación que tenía por sus creaciones es universalmente conocida, así como su amor por la naturaleza y todo lo que es orgánico y fluido, cambiante. El arquitecto creía firmemente que en la naturaleza era donde escondían todas las respuestas. Es por ello que queremos centrarnos en uno de sus parques, concretamente los Jardines Artigas.

Rio en los jardines Artigas

Fue durante el 1905 que se inició la construcción del chalet de Catllarás en La Pobla de Lillet, por encargo de Eusebi Güell, el principal mentor de Gaudí. Durante las obras, el arquitecto se estuvo alojando en casa de los señores Artigas, una de las familias más prósperas de la época. En agradecimiento a su hospitalidad, Antoni Gaudí les regaló el diseño de lo que ahora se conoce como los Jardines Artigas.

Ya completamente inmerso en su época naturalista, Gaudí diseñó en los jardines de Artigas un generoso regalo de despedida. Integrándose con los alrededores naturales, los jardines están llenos de su estilo único: trabajo de piedra intrincado, arcos orgánicos de geometría catenaria, simbolismo cristiano, y la obligatoria cueva artificial.

Estatua de los jardines Artigas

Verdaderamente, es una de las mejores obras en las que perderse y sentir el amor y admiración que Gaudí sentía por la naturaleza. Los íntimos caminos serpenteantes guían a los visitantes a través de los jardines, llevándolos a todos los rincones posibles desde donde redescubrir un puente, una fuente, una explanada. Las estatuas, integradas en la naturaleza, plasman símbolos de los evangelios o crean formas de una cruz.

Fue debido a la muerte de Juan Artigas y Casas en 1934, y el comienzo de la guerra civil española dos años más tarde, que los jardines Artigas se abandonaron. Aun así, la Real Cátedra Gaudí supervisó la restauración del área a principios de los años setenta, y actualmente están abiertos al público. Para los admiradores del arquitecto, los Jardines Artigas no pueden faltar en su repertorio de obras visitadas.

Verdaderamente, no es la única obra donde los seguidores de Antoni Gaudí pueden ver su destreza menos explorada y su pasión por el arte. Antoni Gaudí creía que la belleza y la funcionalidad iban juntas, por lo que se involucraba de forma excepcional en todos sus proyectos.