Tió de Nadal

Tió de Nadal: una divertida tradición navideña

Ahora que se acerca la Navidad, quiero hablaros de una de mis tradiciones catalanas preferidas cuando era niño: el Tió de Nadal. ¿Sabéis lo que es? Acompañadme en este artículo y lo descubriréis.

El tió de Nadal (también llamado simplemente tió, tronco de Navidad o cepa) es uno de los elementos de la mitología catalana y una tradición muy arraigada en Cataluña y Andorra. A pesar de las múltiples variantes locales, la tradición consiste en reunir un trozo de tronco o rama gruesa días antes del día de Navidad, normalmente al inicio del Adviento, y llevarlo a casa, donde se le coloca en algún rincón con una manta para que no tenga frío y donde se le alimenta diariamente hasta el día en el que se le hace cagar. Hay hogares donde el tió es simplemente una pieza de madera (una o varias sillas, por ejemplo), un trozo de corcho, o una caja, de tamaños diferentes según convenga para el espacio y tamaños de los regalos, que deberá cagar.

Tió tradicional

Se trata de una tradición con siglos de historia, inicialmente relacionada con la naturaleza, la fertilidad y el solsticio de invierno. El tió es un ritual de origen rural, significa abundancia, un tronco viejo y seco regala de sus entrañas golosinas y regalos. Es el augurio del renacimiento de la naturaleza después de la estación invernal. Con el tiempo y la desaparición del fuego a leña de los hogares, también ha desaparecido la costumbre de quemarlo después de la cagada y también las costumbres en torno a las cenizas que quedaban. Estas eran utilizadas como elementos de protección contra tormentas o cucarachas, en las casas y en los campos.

También existe la denominación cagatió referida a la fiesta de hacer cagar el tió. Es adecuada para referirse a la fiesta, pero no al tió en sí mismo. La palabra tiene su origen en las canciones tradicionales que comienzan con estas palabras, en la que «caga» es un verbo en imperativo, por ejemplo: “Caga, tió, / almendras y turrón“.

Tradición del Tió de Nadal

Tió en un belén

Alrededor del día de la Purísima (8 de diciembre), se empieza a dar de comer cada día al tió, y se tapa con una manta para que no pase frío. Al Tió le gustan las mismas cosas que los animales: fruta, verdura o huevos y todo se le ofrenda crudo. También se le da agua. En realidad, hay múltiples tradiciones locales que a veces prefieren unos alimentos u otros.

El tió se hace cagar por la Nochebuena o el mismo día 25 de diciembre, antes o después de la comida familiar. En las casas con chimenea hay quien pone el tió un rato antes de hacerlo cagar, o mientras lo hace, ya que para cagar debe estar encendido. Pero hoy en día, como la mayoría de las casas no hay chimenea, ya no se lo enciende.

Para hacerlo cagar, generalmente se envía a los niños a rezar o cantar villancicos a otro espacio de la casa. A continuación, se le golpea por turnos o juntos al ritmo de la canción o verso oportuno, de los que existen múltiples variantes. Este procedimiento se repite hasta que el tió no caga más o hasta que caga algún objeto que así lo indica, como un arenque bien salada, carbón, un ajo, una cebolla, o bien se mea en el suelo.

Tradicionalmente, el tió nunca cagaba objetos grandes (estos ya los llevaban los Reyes) sino golosinas, figuritas de pesebre y algún juguete sencillo para los más pequeños, así como cosas de comer y beber para las comidas de Navidad y San Esteban, como turrones, champán, higos secos, mandarinas, etc. Actualmente, sin embargo, ha tomado importancia en algunos hogares donde es quien obsequia a los niños o toda la familia con los principales regalos de Navidad, grandes o pequeños, además de los obsequios tradicionales. Para esta ocasión se suele levantar el tió apoyándolo en dos o más sillas o piezas que permitan que cague objetos más grandes.

Además de los tiones propios se establece en casa de familiares, como en casa de los abuelos, tíos, etc. de modo que los niños pueden llegar a hacer cagar más de un tió. Cuando los mismos niños no pueden hacerlos cagar todos, se actúa de forma parecida a la mañana de reyes en cualquiera de los días sucesivos (aprovechando normalmente alguna de las reuniones familiares que se producen, como San Esteban o días subsiguientes) y la chiquillería encuentra los regalos que les han sido cagados por tión el día 24 o 25.

También hay sitios en los que el tió es comunal y todos los chicos del pueblo acuden a atizarlo para recibir los regalos.

En diferentes lugares de Cataluña ha incorporado a las celebraciones navideñas del Tío Buscall, un personaje que vive en los bosques y que con sus primos acompaña la llegada del tió. El Tío Buscall cuida de los tiones que se despiertan en los árboles, de donde los descuelga y los entrega a los niños para que los hagan cagar.

Y vosotros, ¿en casa celebráis el Tió de Nadal o habéis sucumbido a Papá Noel?

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Daniel Fernández

Daniel Fernández

Fotógrafo profesional, afincado en Barcelona pero natural de Girona. Soy un enamorado de Catalunya, su arte, sus costumbre y sus pueblos. Acompañadme en este viaje para conocer un poco mejor mi tierra.